Entendiendo la Obesidad

Publicado en junio 28, 2010. No hay Comentarios

Debido a los malos hábitos dieteticos, la frecuencia de pacientes con sobrepeso aumenta cada dia, trayendo consigo un importante numero de complicaciones asociadas a esta enfermedad, una vejez y muerte prematura. También hay efectos negativos de índole social y psicológico. Las personas con sobrepeso a menudo son objeto de burlas y esto conlleva a problemas  emocionales no expresados fácilmente por lo cual sufren.

Se distinguen diferentes tipos de obesidad en función del criterio de clasificación: Según la etiología, morfología del tejido adiposo, movilidad y  distribución de la grasa.

Según la etiología

Obesidad endógena o secundaria

Supone un 1 – 5% de las obesidades. Está relacionada con otros problemas de salud, como el hipotiroidismo, enfermedad de Cushing, insulinoma, etc.

Obesidad exógena

Supone el 90-95% de las obesidades. Está relacionada con el modo de vida, en especial con la alimentación

Según la morfología del tejido adiposo

Obesidad hiperplásica

Obesidad generalmente infantil. En ella se produce un aumento del número de células adiposa (adipocitos), así como un aumento en el tamaño de dichas células. Un niño obeso predispone a un adulto más obeso. Se ha comprobado que 70% de obesos de 10 a 13 años siguen siéndolo cuando llegan a la edad adulta.

Obesidad hipertrófica

Es propia de los adultos. Se produce un aumento del volumen de los adipocitos

Obesidad mixta

Cuando es una asociación de obesidad hipertrófica a e hiperplásica

Según su movilidad

Obesidad Dinámica

Obesidad formativa, reciente, en la que la respuesta del tejido adiposo a una dieta restrictiva produce una fácil movilización de grasa y disminución de peso. Se produce por una aumento de la ingesta o una disminución de la actividad física


Obesidad Estática

Etapa más avanzada de la enfermedad. Resulta difícil movilizar la grasa del tejido adiposo al hacer dieta. Tiene un bajo metabolismo y un bajo requerimiento energético.

 

Según la distribución de la grasa

La obesidad puede clasificarse  de tipo androide, de tipo ginecoide  o de distribución homogénea y se determinan mediante la medición de la cintura como del Coeficiente cintura-cadera.

Obesidad tipo androide (masculina)

Este tipo de obesidad se conoce también como obesidad abdominal, central, del tronco, y a veces como obesidad de forma de manzana. La obesidad tipo androide se caracteriza por la acumulación  en la región abdominal, especialmente en la intra-abdominal, de grasa visceral profunda y también de grasa subcutánea. Se distinguen  dos subtipos: Obesidad abdominal subcutánea en la que el depósito de grasa se encuentra en el tejido celular subcutáneo, y si predomina profundamente, con disposición perivisceral en el área mesentérica, se habla de obesidad abdominal visceral.

La obesidad tipo androide es la más peligrosa para la salud.  Las células grasas de los depósitos viscerales profundos son grandes y metabólicamente muy activas. Liberan muy fácilmente ácidos grasos a la sangre cuando son estimuladas por la adrenalina, y de este modo pueden contribuir a que se produzcan alteraciones del metabolismo de la glucosa y los lípidos, especialmente en individuos sometidos a stress sicológico.

La obesidad tipo androide está asociada con hiperinsulinemia, resistencia a la insulina, menor tolerancia a la glucosa, hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia, diabetes e hipertensión. Este cuadro clínico es el llamado síndrome metabólico o síndrome X, y todos los síntomas implicados son factores de riesgo de enfermedades coronarias.

En el caso de la obesidad abdominal subcutánea los riesgos no están significativamente aumentados, y la respuesta a la sobrecarga con glucosa es similar a las personas con peso normal.

Aunque la obesidad tipo androide ocurre principalmente en los hombres, es también un factor de riesgo para la mortalidad en mujeres.

Obesidad de tipo ginecoide (femenina)

Esta obesidad se caracteriza por una acumulación de grasa en la región gluteofemoral: caderas, nalgas y muslos. Se la conoce como obesidad de la parte inferior del cuerpo y como obesidad en forma de pera. Se considera la obesidad ginecoide cuando el coeficiente cintura cadera es inferior a 1 en hombres y a 0,85 en mujeres.

Los adipocitos de la adiposidad tipo ginecoide almacenan grasa con más facilidad y después no le es tan fácil perderla. El riesgo para la salud no es tan grande como el que se supone para la obesidad tipo androide. La obesidad ginecoide es más frecuente en las mujeres premenopaúsicas y no comporta un exceso de riesgo cardiovascular ni de diabetes. Se asocia con más frecuencia a  osteoartritis en las articulaciones de carga, insuficiencia venosa y litiasis biliar.

Si bien un programa combinado de dieta y ejercicio puede ayudad a mejorar la obesidad tipo ginecoide, es más difícil cambiar una figura con forma de pera a una con forma de manzana.


Obesidad de distribución homogénea

Se caracteriza por un exceso de grasa corporal sin que predomine en ninguna región concreta del organismo.

Deje un comentario



Aumentar Ventas Negocio